martes, 27 de junio de 2017

"El amor es la única y la última respuesta"

Sumergidos ya en una nueva semana y habiendo dejado atrás la de mi cumpleaños, hoy es el mejor día para volver, para ayudar, para colaborar, para amar y para regalar.

Podría compartir lecciones que aprendí durante mi breve paseo de 40 vueltas al sol.
Un paseo en el que me acompañan personas de luz y en el que siguen apareciendo otras no menos brillantes, sorprendentes e indispensables para compartir la vida. Personas nobles, que a diario luchan con sus demonios a escondidas, sin que les vea nadie. Personas privilegiadas en marcos sencillos. Pues la grandeza no siempre viene tras un pellizco gigante, en ocasiones llega de la mano de la sencillez, de la humildad y del amor más puro.

El año pasado cedí mi deseo de cumpleaños a alguien muy especial, que llevó por bandera aquella antigua inscripción que aparecía en los relojes de sol. La misma que hoy nos recuerda que estamos vivos. 
Lo que ignoraba era la dimensión de su poder, algo que cada día y con admiración voy descubriendo.
Gracias A.M.Npor acercarme de nuevo, a la mejor filosofía de vida que podría tener aquí y ahora,  

"Memento Vivere" 
Porque nosotros te estamos viviendo.
Qué paradoja ¿verdad? 
Cuando nosotros te vivimos 
¡tú nos revives!


Una vez más lanzo mis palabras, para que lleguen a esa parte del Universo que todavía desconozco y me fascina, allá donde todo aún es posible y se cumplen los sueños. Allá donde no hay tiempo, ni forma, ni medida. Donde como un boomerang llega íntegro lo que lanzas, para luego serte devuelto con más fuerza.

Inevitable saber que voy cumpliendo años, como certero que no me alejo de la niña que soy, solo crezco.
Y con ellos, voy sumando besos, caricias, miradas, te quieros y abrazos.

Me dijeron que así no nos hacemos viejos ¡Nos hacemos grandes!

Podría compartir tantas cosas... Que de todas ellas, hoy prefiero regalaros la carta.


"EL AMOR" 

"Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me entendieron, y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad, también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo. Te pido aun así, que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explico a continuación. 
Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no haya sido identificado por nosotros. 
Esta fuerza universal es el AMOR. 

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo, 
olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas. 
El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. 
El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. 
El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos y permite que la humanidad 
no se extinga en su ciego egoísmo.
El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios. Y Dios es Amor. 
Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. 

Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo. 
Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. 
Si en lugar de E= mc2 aceptamos que la energía para sanar el mundo, puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. 
Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar el mundo y cada ser sintiese que en él habita, el amor es la única y la última respuesta. 

Quizás aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asolan el planeta. 
Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor, cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y recibir esta energía universal, 
querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida. 

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, 
que ha latido silenciosamente por ti, toda mi vida. 

Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, 
necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta. 

Tu padre: 

(Carta de Einstein a su hija)


lunes, 27 de febrero de 2017

“La muerte no es triste, lo triste es no saber vivir.”

Entonces sucede aquello que no habíamos planeado, algunos dicen ver las orejas al lobo… 
Pero en realidad ¿qué ocurre cuando los minutos empiezan a contar en sentido contrario a las agujas del reloj? ¿A qué tememos en realidad en ese instante fugaz e interminable a la vez? 
Cada cual podrá reflexionar sobre ello las veces que haga falta, pero no quizá el tiempo que necesite, porque a veces, simplemente no hay tiempo. 
Por eso hoy te deseo tiempo y conciencia, un regalo para descubrir, aprender y poder actuar en consecuencia.

Querido Pablo:

Decidiste recoger tus cosas y ya te has marchado. No sin antes haber sembrado tu ejemplo sobre una tierra ávida de fe y esperanza.
“Se puede salvar vidas, crear conciencia y dar amor sin recibir nada a cambio, sin pedir dinero, sin gastos inútiles, sin mentir... Simplemente actuando con el corazón.”
A día de hoy, todos sabemos que tu lucha no ha sido en vano. Nos has enseñado que las redes sirven para algo más… Consiguiendo más que cualquier campaña solidaria y aún estando al otro lado, continúa tu riego de conciencias sobre posibles donantes de médula que aquí se quedaron.

Querido guerrero… tu fuerza, motivación, entereza, aceptación y optimismo, siguen brillando en tu ausencia. Mañana quizá el eco de una constante lucha y superación también lo hagan.
¡Admiro a personas como tú, que hacen replantearse a muchos, de la noche a la mañana, su concepto de héroe! ¡Y cómo así sus circunstancias pueden traer un nuevo sentido a la palabra!
¡Admiro a quien puede sumergirse en la lucha, pelear sus batallas, compartirse con el mundo y hacer de su historia la mejor!

Querido amigo… Supiste saborear la vida cuando afligida te anunció sus últimos tragos.
Me resulta curioso que te avergonzaras cuando se te otorgaba importancia… ¡Si somos nosotros quienes deberíamos avergonzarnos! Por empezar a vivir, justo al descubrir que nos hallamos ante ese último tramo, del que ya no se puede retroceder.
Cargado de fuerza recorriste el camino, sin saber que la vida te presentaba un atajo. Y entonces quisiste evitarlo, pero sólo las almas grandes dejan vacíos iguales.

Querido maestro… ¡un genio en las fórmulas! Pues restando tu vida, sumaste y multiplicaste. Siempre fuerte hasta el último momento.
La vida que emprendiste, continúa. Tanta vida que regalaste, seguirá fluyendo como merece, entre todos aquí abajo.

Tu labor incrementó extraordinariamente las donaciones. Y cuando alguien consigue eso, es porque tras él siempre hubo un propósito muy claro.
Compartías tu vida, ofreciendo más vida a quienes compartían tu historia. 
Déjame decirte, Pablo: Para mí has ganado una batalla que otros han dado por perdida.

“Amad todo lo que forme parte de la vida.”

Y como parte de la vida, también es la muerte... No hay finales, sino nuevos comienzos. 
Amemos lo que hoy tenemos, lo que llega y lo que se va. Amemos HOY con todo nuestro ser. Amemos el presente y ¿por qué no? con cada uno de nuestros sentidos soñemos un mañana mejor, sin dejar de amar el ayer. Amemos con el corazón lo que late en el otro y lo que sigue latiendo de él en nosotros. 
No hay combates desaprovechados, si las huellas que dejas, hoy las perfilan extraños. 
No hay clamores al cielo, porque allí de donde venimos, allá regresamos.
Dejar aquí el sudor de tu lucha, es llegar arriba con los deberes bien hechos.


“Demos más sonrisas, demos más abrazos, demos más paz, 
demos la mejor versión de nosotros mismos. 
Demos gracias a la vida por darnos el gran lujo 
de poder despertarnos cada mañana, 
seamos más agradecidos.”

Querido Pablo… Gracias por cerrar tantos miedos y abrir más conciencias. 
Por lucir el vestido de la serenidad en tu mirada, al saber todo lo que nos has dado. 
Por reparar en lo importante y advertir a medio mundo de ello.

Que no se nos indigeste la eternidad. Que no nos atragantemos con las prisas, 
ni que un rezagado empujón de la vida nos lance directos al precipicio.

Querido guerrero… Llegó la hora de despojarte de tu pesada armadura y de retirarte a descansar tras una dura jornada. No te preocupes por tu lanza, la conservaremos como oro en paño para lidiar nuestras propias batallas, no muy dispares a las que reflejaron tus ojos y nos guiaban.

Querido amigo, gracias por abrir la cancela de la moral y la ética y echar el cerrojo al desánimo.
Impresa en el viento queda tu sonrisa constante y guardadas en un cofre, todas las lecciones.

Permíteme que hoy, en este espacio, suscriba tus palabras:

“Ánimo a todos los que estéis en una dura batalla. 
Ánimo a todas las familias que estén pasando una dura batalla. 
Ánimo a los que hayáis perdido a un ser querido, 
todo pasará y todo llegará. 
La muerte forma parte de la vida. 
Por lo que no hay que temerla, sino amarla.”

¡Hasta siempre campeón!


“La muerte no es triste, lo triste es no saber vivir.”
Pablo Ráez Martínez.
1996 - 25/02/2017 (20 años) 
Marbella.


miércoles, 3 de agosto de 2016

Sobrevivir a un mundo de espejismos

Destino vacacional 2016: Pokémon GO, Ciudad de cazadores.

Este año se acabó eso de ir a la playa para desconectar, disfrutar de un buen baño, pasear tranquilamente por la orilla del mar o relajarse al sol. Con esta reciente tendencia virtual, puedes tener tu mejor verano, cazando pokémones entre caracolas por la arena.
Si prefieres la ciudad y sales a buscar monstruos urbanitas de bolsillo, la oferta incluye descubrir monumentos de la localidad, museos y lugares históricos que tiempo atrás pudieron pasar inadvertidos para ti.
Los asiduos a la pesca, que antes disfrutaban con enormes lucios, desdentadas carpas, oscuros barbos, infinitos siluros, etc. Seguramente ya puedan acceder a una especie de última generación en sus ríos y pantanos.
¿Se replantearán con esto, los cazadores profesionales sus costumbres y comenzarán a simpatizar mejor con estos originales seres de colores?

Sorprendentemente esta aplicación además ayuda en las causas perdidas. Los que anteriormente ni se acercaban a una iglesia, este mes pueden pasar por feligreses que comulgan, si quieren conseguir diana y premio.
O incluso ir a un gimnasio, si es que nunca antes se lo habían planteado.

Pero no es oro todo lo que reluce tras esta incipiente aventura y creo que esta nueva modalidad de hacer turismo, igual resulta un poco "cara". Excluyendo gastos extras de batería, MB alcanzados, energía desgastada y suela de los zapatos. Que todo esto ya podría ser suficiente para acabar con la paciencia de cualquiera y el presupuesto considerable de un humilde bolsillo...
Algo que ya está ocurriendo en algunas partes del mundo, es que pueden localizarse criaturas misteriosas hasta en propiedades privadas.
Si no teníamos suficiente con temer la visita indecorosa de un ladrón en fechas estivales, ahora inventan otra variedad más, por la que doblar la seguridad en nuestras casas: Los cazadores de Pokémon.
Virgencita, virgencita... ¡que nos pillen confesaos!

Como diría mi madre: "Lo que no inventen los chinos..." Porque está claro que a un andaluz no se le ocurriría soltar a una mascota, por imaginaria que fuera, a las 4 de la tarde alrededor de la Mezquita o en torno a la Giralda, en pleno mes de Agosto... Ni qué decir, que la captura podría ser mortal.

Haciendo honor a esta inteligencia sobrehumana, procedente de países orientales (o vete tú a saber) y tirando de serie, ya podrían inventar una App más útil, que nos alertara cuando un ladrón estuviese cerca y no un pokémon incapaz de robarnos el bolso.

Pero voy a ir más allá... ¿Y si hubiese alguna intención oculta tras esta reciente moda?
Cuando antes solamente le podía interesar a tus padres o a tu pareja ¿quién más especula ahora sobre tu localización, mientras haces uso continuo del GPS?
Es más ¿con qué finalidad creerías que controlan las posibles ausencias de tu vivienda? ¿En serio se trata exclusivamente de seguir enriqueciendo bolsillos o hay quién conspira también tras este universo virtual?
Y a estas comprometidas cuestiones, me atrevo a sumar algunas otras reflexiones, por supuesto siempre desde el respeto.
Me parece increíble cómo un gran número de jóvenes hoy en día, ni siquiera intentan trabajar la capacidad que controla sus emociones y en cambio, están preparados para viajar a través de ese cosmos ficticio, que se esconde tras las pantallas de sus móviles y así adiestrar a distintas especies de pokémon, con el fin de crear ejércitos y ganar batallas.
Entonces es cuando, ingenuamente me sigo preguntando ¿Y qué pasa con vuestras batallas? ¿Quién os adiestra a vosotros, para que podáis ganarlas?

Por cierto, una aparente ventaja de este "pack vacacional"... ¿No te gusta tu nombre? Pokémon GO te da la oportunidad de crearte una nueva identidad, con la que empezarás a recorrer tu otro mundo paralelo. ¿No te satisface tu existencia? ¡Configura otra! Así de fácil y de inquietante a la vez.

Cuando todavía hay quienes no distinguen bien entre realidad y fantasía, llega a nosotros un nuevo concepto: realidad aumentada.
Sin embargo ¿Qué ocurre cuando se nos permite ver una realidad mezclada con un elemento de ficción a través de un teléfono inteligente y el usuario es menos inteligente que su propio dispositivo? ¿Podría su realidad volverse contra él y terminar siendo un riesgo para su desarrollo, alterando a su vez la tranquilidad de quienes le rodean? No sé tú, pero mi respuesta la tengo clara...
¿Faltaban adicciones en la calle? Pues igual en poco tiempo los psicólogos sonrían, al ver un incremento de pacientes en sus consultas, con una posible estrenada (que no estresada, aunque también) oleada de pokeadictos.

¿Dónde quedaron aquellos otros juegos en la calle, 
exentos de tanta tecnología ocupando nuestras manos o invadiendo nuestras mentes, 
donde nos podíamos mirar a los ojos atentamente? 
¿A dónde fueron las quedadas de amigos, para contarnos historias, 
verdaderas hazañas o simplemente reírnos? 
Hoy se queda con desconocidos, a los que ni siquiera hace falta mirar a la cara, 
para vivir una experiencia irreal, tras una devoradora pantalla. 
Mientras los nervios, la codicia y la ansiedad aparecen 
por querer capturar a otro pokémon más, 
yo sigo prefiriendo aquel popular "piedra, papel o tijera".

Sólo una advertencia: 
Tengan cuidado por favor y miren a ambos lados, 
antes de cruzar la calle.

Firmado: Una usuaria de la Vida*.

*El único juego al que estoy realmente enganchada y por el que también batallo 
para superar sus distintos y emocionantes niveles.


viernes, 15 de julio de 2016

"Un mundo en declive"

¿Un mundo en declive?
Resume tu mundo, así si quieres... ¡Eres totalmente libre!
Sólo déjame decirte, con esa misma franqueza, lo siguiente: Discrepo con tu titular. Y como yo, cada vez somos más. Aunque en esta ocasión será por respeto, hablar desde mi humilde opinión.

¿Que el mundo se va a la mierda?
Lo siento amigo, mi perspectiva es otra.
Y es que yo elijo quedarme con esa otra mitad del mundo, que hoy se te resiste y quizá un día lograste ver. ¿Por qué ahora te empeñas en hacer divisiones?
Recuerda... No han sido sus partes las que te han traído hasta aquí, sino la suma de todas, el mundo en su totalidad. ¿Por qué decides entonces, quedarte exclusivamente con una porción decadente?

Déjame explicarte, que en mi mundo hay luz, no sólo sombras. Hay una fuerza extraordinaria que empuja a quienes aún luchan por sus sueños. Hay vida en las calles, en las casas y en el interior de quienes las habitan.
En mi mundo hay esperanza, colgando de cada árbol que al correr, adelantas.
En cambio en ese mundo que afirmas, se va "al garete", no faltan egos inflamables, conflictos de intereses insalvables, camuflados en corbatas de colores que lucen algunos trajes de firma y sin palabra. Puede incluso que haya risas, que sólo encubren placer, cuando al contrario se le ataca.
¡Qué mundo tan diferente al mío! Yo apuesto por risas que abren caminos, a quienes las disparan y a aquellos a los que su brillo les impacta.
En mi mundo hay posibilidades, hay acuerdos y tratos. Se aparcan las mentiras y se negocian las verdades. Mientras en el tuyo sientes desconfianza, olfateas los temores y escurres difícilmente la fatalidad de un mundo en su ocaso; La controversia de una lucha por el poder de unos cuantos...

Donde yo vivo, perdura la solidaridad, la fe en el ser humano y sus valores. En mi mundo hay perfumes de jazmín, rosas y damas de noche. Ni la magia acaba con la lectura real de corazones y almas.
¡En tu mundo no se vive! Pesa el miedo, su sometimiento, el conformismo y la venganza.
En el mío, el amor vive a sus anchas, no se desvanece en leyes, costumbres o usanzas. Es tan genuino que va más allá de la piel, de la clase social o de partidos.
En tu mundo las batallas y sus causas ¡son tan dispares! Nosotros cambiamos la codicia por altruismo y la razón por felicidad.
En mi mundo se trazan pinceladas de alegría sin grandes motivos. Procuramos quitar las piedras de cualquier camino. Celebramos la vida que tenemos y no nos lamentamos por lo que pudiéramos haber perdido.
En el mundo que tú ves, las promesas encarcelan. En el que yo diviso, no hay lugar para ese tipo de condenas, sólo conquistas que regalan libertad y permisos.

¿Que el mundo se va a la mierda? Será ese mundo de relojes sin tiempo. Donde se convierte en héroe quien acumula en su cuenta más dinero.
Permíteme descubrirte mi concepto de héroe... más cercano al personaje mítico en la ficción, que posee cualidades innatas en su corazón y es capaz de salvar la vida de cualquier hombre. Y no otro que por un afán de gloria, aún armado de valor, la arrebata. Para calzarse después el honor de utilizar ese nombre.

¡Qué tristeza más grande debes estar sintiendo, si es que tu mundo se desmorona!
En el mío evitamos pensamientos que desesperan e intentamos levantar el mundo con la energía de nuestras manos. Valoramos todo aquello que no se pierde en un tornado. Y si amenaza el desconsuelo, pedimos a las estrellas que sigan iluminando la parte que nosotros vemos...
Porque mientras estemos aquí y aunque la música que suene al otro lado, no nos guste demasiado, siempre será un signo de fortaleza, bailar al son de ese niño, que con sólo 4 años, nos deleita con las notas, que aprendió feliz sentado al piano.

Por todo eso amigo, siento decirte que no voy a caer en las redes de ese cruel mundo de lágrimas en el que tú combates. Aunque tampoco a ti te guste y no arrincones a los que tú no entiendes...
Después de todo, sigo prefiriendo el mundo que yo contemplo. Donde no hacen falta vacunas contra el odio, la rabia o el desprecio, y sólo puedo contagiarme de paz y de buenas intenciones.

No quiero sentirme marioneta en manos de un destino con forma de hombre.
Prefiero cortar los hilos,
aun sin saber donde mis sentidos me lleven.



lunes, 20 de junio de 2016

Una segunda oportunidad

Después de todo este tiempo, hoy necesito escribirte…

Sí, él lo está intentando todo. Su corazón lo sabe y te quiere recuperar. Pero desconoce de qué más formas puede llamarte, para que vuelvas a envolverle en tu abrazo.

¿Sabes? Ahora cuando se queda dormido, te disfruta intensamente, mientras te sueña.
Te ama, como antes jamás había conseguido. Quizá nunca fue consciente del todo...
Echa de menos las canciones con las que le sorprendías y ahora a nosotros nos enamoran. Las sonrisas que sin previo aviso le pintabas. Esa alegría que traías contigo, sobre todo los fines de semana. Y todos los buenos momentos que a diario le regalabas... Hasta los más pequeños detalles con tu firma, que a veces ignoraba y al caer la tarde, en silencio sobre ellos meditaba. ¡Qué satisfecho se sentía, porque le llenaban!

Hoy más que nunca te sigue pensando, añorando... Quizá entonces no te dio el valor que merecías, pero en los últimos meses, de golpe aprendió muchas cosas y ha recapacitado.
Sin embargo, vuestros minutos se hacen eternos y vuestros días se vuelven lejanos.
No entiende que hace poco, incluso parecía le acosabas y ahora desaparezcas de repente.
Por ese motivo, las dudas y un miedo le enfrían. Y el no saber si volverás a reencontrarte con él.

Pero todos merecemos una segunda oportunidad ¿No crees?

Algunas noches se pregunta, si ya le habrás olvidado. Y se lamenta...

“¿Por qué no aparece? ¿Por qué no quiere escucharme?
Si se asoma por mi ventana y otras veces se esconde… ¡así no puedo encontrarla! 
¿Por qué cuando llega, no viene para quedarse?” 
Se cuestiona frente a mí, desolado... “¿Será un capricho nuevo el hacerse de rogar o una fuerza mayor del destino que algún día me desvelará? 
En mis mejores días imagino que puede estar preparando nuestra próxima cita a lo grande. Quizá elija la mejor fecha del año para sorprenderme. Y que ese momento tan esperado, llegue a ser tan especial, que ni yo mismo vaya luego a olvidarlo...
¿Cómo puedo decirle que mis esfuerzos diarios se los dedico a ella?
Qué cierto aquello de... "nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde". ¡Qué cierto!
En los pocos años que tengo, es la que más me ha enseñado. 
Aunque en ocasiones muestre su peor lado, después siempre sabe recompensarme el mal trago. 
De sabiduría magistral y belleza única. ¡Así es y así la recuerdo!
Cuando te lleva la contraria, solamente lo hace para ver si te pones de su lado. Y si no te convence, te ofrece nuevas oportunidades. ¡Su poder es tan grande que, inexplicablemente, le acabas diciendo sí con los ojos cerrados! 
Misteriosa hasta el infinito, perspicaz y mágica como ella sola.”

Como ya te habrás dado cuenta, querida, no hay amor más grande ahora, que el de mi enamorado amigo.
Y sinceramente, ya no sé qué más hacer, para ayudarle a recuperar lo que tenía contigo.
Sólo puedo mostrarle el camino de vuelta. Pero si tú no estás ahí... Tu camino pierde completamente el sentido.

Por eso hoy me uno a su llamamiento. A su grito de guerra desesperado por recuperarte y recobrar su esencia.
Se está amarrando como nadie más lo había hecho, a tu deseo, aun así flaqueen todavía sus fuerzas.

Termino esta carta con unas palabras que, desde la UCI, me dejó para ti. Y hoy te vuelve a reclamar sincero... 

“Vuelve pronto, que desde hace un tiempo, en mi cama te espero solo! 
Vuelve pronto, te necesito aquí conmigo, 
para seguir cumpliendo sueños! 
Por favor, vuelve pronto, que yo sin ti,
aunque no quiera... muero.

Te quiero, Vida.” 

Por favor, no le hagas esperar demasiado. Que el tiempo implacable está consumiendo su cuerpo, sus ganas y nuestra fe desmedida.

¡GRACIAS VIDA! 
Porque te debo todo y aún creo en tus milagros… 
Yo también te amo.


lunes, 13 de junio de 2016

La mejor relación

Hoy es un buen día para dejar escrito algo que aprendí y me late constantemente.
Una reflexión que en los últimos tiempos, como un abanico se abre a través de conversaciones con personas cercanas...

- Hay quienes olvidan lo primordial, por el trabajo que les cuesta acceder a ello.
- ¿Y qué es eso tan importante, que tanto me cuesta ver? 
- ¡Tú! ¡Tú mismo! Quizá sea el miedo, el que te impida hacerlo.
¿Acaso temes enfrentarte a ti, como nunca antes lo habías hecho?

Hablando de emociones, sentimientos, relaciones...
Está comprobado que nos resulta más fácil "sólo" centrarnos en aquello que tenemos enfrente o podemos ver a nuestro alrededor. Como por ejemplo, parejas que se toman de la mano, besos inesperados en un vagón, canciones dedicadas deambulando tras las ondas de una red social o de una radio, románticos mensajes colgados de una pared que decoran la calle por la que corres a diario...
Aunque las televisiones se empeñen en mostrar la violencia del mundo, no olvidemos que también el amor da significado a todo cuanto nos rodea.

Sin embargo, lo más asombroso de todo, es el misterio que nos envuelve, dificultando el hecho de percatarnos del amor más grande y poderoso que existe, ese que habita en nosotros y no fuera.
El mismo que te hace ser capaz de mantener tu mirada y pensamientos fijos en esa pareja que pasea de la mano, en esos besos encerrados en tu vagón de metro. El que aporta luz a tu verdadera identidad, cuando disimulas tu desasosiego al escuchar las primeras y últimas notas de esas canciones tras las ondas. Esa alegría que se encuentra en el origen de toda creación y te ayuda a leer en su lenguaje urbano el mensaje de un enamorado...

Y es que al final no importa, que desconozcas la frecuencia o la intensidad de cada una de esas muestras que llamaron tu atención. Porque quizá todo lo que percibiste durante el día, de otros, ya no exista. Y simplemente fue un reflejo, en un momento dado, del sentimiento que crece en ti y que trasciende cualquier dimensión de tiempo y espacio.

Porque hay relaciones que sólo duran lo que dura un viaje en tren. Otras, el número de palabras que contiene una poesía, los minutos que bailan en una canción o un redoble de tambores de tu mejor Semana Santa. Incluso las hay, que únicamente duran el efímero trayecto de una estrella fugaz, el sueño intermitente de una noche de verano o lo que permanece escondido en un abrir y cerrar de ojos.
Y ¿qué opinas de esas otras, que exclusivamente duran el mágico instante de un ágil suspiro? Y aún por muchos que haya, nadie después lo sabe...

Luego está esa otra relación que dura toda tu vida. Y es precisamente ésa, la que más debes preservar. La que alimenta tu corazón como nadie sabe hacerlo. Esa por la que luchar, para lograr tus mejores momentos. Un mano a mano diario con el coraje, que te ayuda a superar todas tus derrotas y aprovecha para mostrarte, que en realidad no son de nadie más.
Una relación de vital importancia por la implicación que supone en tu búsqueda de victorias.

Y es esa relación, cuando te atrevas, contigo mismo, la que mejor podrás cuidar.
Porque ¿sabes una cosa? En ese idilio descubrirás que sólo a través de ti, tus ojos podrán verte como "la única persona".

Quizá sea hora de comenzar a dedicarle ese tiempo merecido y necesario, que durante años te fue reclamando... A la misma vez, lo demás, irá quedando atrás por sí solo.

Quizá sea la hora de recuperar nuestra esencia, para lograr todo aquello que soñamos.

Incluso para ti, que tanto te cuesta reconciliarte con las agujas del reloj,
ésta será la única relación, a la que siempre podrás llegar a tiempo.
Solamente hace falta querer.
Luego valorarás el maravilloso material del que estás hecho...



PD: Gracias por amarte.

domingo, 15 de mayo de 2016

Gente como tú es la que quiero a mi lado

Me gusta quien renace y remonta el vuelo como Ave Fénix.
Quien solo con mover un dedo, provoca huracanes de emociones a su alrededor.
Quien afrontando circunstancias desfavorables, consigue cambiar el rumbo de un viento poco alentador.
Quien tras el inesperado sueño de una noche trágica, se transforma en un ser invencible.
Despierta y despertando al mundo, se lo pone por montera sin necesidad de trucos.
Quien saca fuerzas de donde no creía, para coser sus heridas y tejer una nueva realidad a su manera. Quien contra todo pronóstico aumenta su esperanza y a la vez, la de todos los que le rodean.
Quien con su abrir y cerrar de ojos acaricia el alma de quien le observa. Y con la magia de su corazón inspira a humildes poetas e implica en su lucha, incluso a desconocidos que posiblemente en lugares remotos ya conoció.

Me gusta quien valiente construye un puente y borra el abismo, que la distancia dibujó entre dos o más ciudades.
Quien utiliza la noche para reponerse y el día para recuperar lo perdido.
Quien se hace un nudo con su coraje, se amarra fuerte a la vida y decide no volver a soltarse.

Me gusta quien dándole una patada a todas sus inseguridades, consigue también de un golpe, alejar las tuyas.
Quien sin ser profesor, ahora da las mejores lecciones a cualquiera que le acompañe.
Quien sin hacer alarde de su amplia generosidad, te regala una fe inconmensurable, un día normal en el calendario.
Quien desde su sitio y sin que te des cuenta, cuando tus ánimos sin avisar flaquean, actúa sin esfuerzo de terapeuta.
Quien toma el punto final que ofrece la neutralidad de un médico y lo sustituye por una coma, para seguir escribiendo... Quien resurge y cambia la incertidumbre de una época, por la certeza de querer seguir viviendo.

Me gusta quien con esa música celestial que esconde dentro, se descubre creando melodías con sus dedos...
Quien le planta cara a su suerte, imponiéndose ante sus inoportunos desajustes. Y aunque le rompa el miedo, no se abandona, para no dejarte... Se enfrenta al dolor, sabiendo que contigo, tiene una luz el consuelo.

Me gusta quien sin saber ya sabe, que vida solo hay una y que sólo a ella, hay que aferrarse.

Quien actúa al límite de sus posibilidades, con la tranquilidad que da la confianza de haber hecho lo correcto en cada caso, aunque en los demás, rebose la línea del entendimiento y sus razones.
Quien es capaz de escuchar el mensaje que trae su corazón, en un mundo lleno de ruidos y sin sabores.

Me gusta la gente que, tras un largo, incluso puede que divino viaje, vuelve y viene a quedarse.
Gente valiente que no se quiebra ante la adversidad, capaces de reconstruir el mundo que la vida les destruyó, tan solo con las ganas de querer hacerlo.
Gente única, decidida a sacudirse el polvo tras la más dura caída y seguir adelante. Gente admirable dispuesta a brillar en un mundo, que viste a diario con ropas cobardes.
Esa gente que marca al borde de su precipicio un antes y un después y toma ese instante crucial, a modo de trampolín hacia la verdadera esencia de su ser.
Gente que te cambia, simplemente porque... su vida ya cambió.

Y entre mi fortuna encuentro a este tipo de personas... Quien te provoca estar aún más agradecido por lo que hoy tienes y por quien te acompaña en el camino.
Ésa es la gente que quiero a mi lado.
Personas corrientes como tú que un día sin saberlo ni planearlo, se vuelven héroes, sin tener que luchar con villanos. Siendo la única lucha que emprenden, aunque solo unos pocos se enteren, la batalla más poderosa a la que puede enfrentarse un ser humano.
Esa lucha vital que sólo por iniciarla, ya te convierte en héroe.

Ésta es la gente que me gusta...
Gente como tú es la que quiero a mi lado.

Fotografía: Alex Moreno Notario

jueves, 5 de mayo de 2016

Yo también soy débil y a veces no puedo remediarlo

La vida a menudo tiende a ponernos a prueba. Esperando de nosotros los mejores resultados para pasar sus exámenes. Como si cada día volviésemos a ser aquellos tiernos y aplicados niños aprendices de escuela.
Pero en ocasiones resulta insostenible, desde el punto de vista físico y reflexivo, mantener ese continuo estado de fortaleza, que algunas circunstancias requieren. Entendiendo ese estado como una energía favorable ante el enfrentamiento vital de una situación, que irrumpe de golpe en nuestras vidas. O bien como una fuerza activa que se desarrolla en nosotros de forma paulatina, con el paso de los años y experiencias ¡ojo! no sólo vividas, más aún sentidas...
Un estado que te hace resistente y por momentos puede que hasta impermeable a las emociones.
Una actitud prolongada de firmeza a la que a muchos les cuesta llegar y la que otros disfrutan de una forma sencilla y admirable desde cualquier barrera.

Hoy puedo decir, sin que ello me condicione demasiado, que yo también soy débil... y a veces no puedo remediarlo.

Sí, yo también tengo días en los que no solamente me cuesta convencer a mis labios para que se curven hacia arriba, sino a mi corazón para que se vuelva su aliado y juntos, fabriquen esa sonrisa capaz de conseguir, hasta en los días más oscuros, que salga el sol. Ese tipo de sonrisas que requieren un mayor esfuerzo por tu parte, porque en el fondo sabes, que su exclusividad tiene recompensa.

Porque hace años preparé mi maleta, en pos de esa felicidad que a todos se nos antoja. Dejando atrás familia, relaciones imperfectas, donde luego la distancia fue rematando sus formas. Momentos irrepetibles, unos dulces, otros más agrios... Y personas en el camino por las que entonces derramé una lágrima y hoy, la única forma posible de recordarlas, no es otra que con cariño y estima. Pues tengo muy claro el motivo: haberme ayudado a crecer, cambiando las vestiduras del dolor por las de una constante evolución.

Porque yo también caí presa, de un amor que por dentro me rasgó, donde sus cicatrices no pueden verse por fuera. Y no por ello dejé de creer en su conjunto de sentimientos.
También batallo a destiempo con esos momentos en los que, para continuar, sólo preciso un abrazo justamente cuando todos "duermen"...
Y es que yo tampoco me escapo de venirme abajo, cuando traigo a mi memoria que por ser persona, no siempre puedo volar tan alto.
A pesar de ello, sigo alzando banderas del color de la felicidad, cuando siento que el viento sopla conmigo de la mano.

Porque yo también soy débil... y a veces no puedo remediarlo.

Sin embargo no confieso cuando en lo profundo del mar me ahogo. Quizá porque desde hace tiempo tuve que aprender a nadar sola. Confío en mí y en la vida. Confío incluso en sus olas... Hoy sé que esquivarlas, no siempre es bueno. A veces dejarse llevar con ellas, es la mejor opción que tenemos.
Y luego si acaso, secarse al sol.

Ya sé que si acechan el abatimiento o la flaqueza, puedo elegir entre: dejar que me atrapen como me dejaba entonces o recordar valiente por lo que estoy aquí.

Por eso hoy, cuando amenaza la debilidad, enseguida saco a relucir mi fe, me peino con la esperanza, me calzo mis cómodos tacones de positivismo y lo único que dejo caer sobre mí como gotas de rocío, son las gotas de mi mejor perfume: el de la perseverancia.

Así cada día me preparo, antes de salir de casa,
para luchar de nuevo por esa porción de felicidad, que un día al probar
recordé que me corresponde y aún me aguarda.



lunes, 4 de abril de 2016

"No te rindas, por favor no cedas"

Estos días mi inspiración deambula de aquí para allá, como un aire suave que no despeina, pero a su antojo nos mueve. Estos días casi toda mi atención y mis pensamientos han acampado en Córdoba. No sé por cuánto tiempo. Espero que el necesario para que estos vientos de cambio, comiencen a soplar de una forma tan apacible como serena.

Por ello, hoy sólo compartiré estas palabras que tomé prestadas...

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo.
Aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas, que la vida es eso,
continuar el viaje, perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo, correr los escombros
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas.
Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento.
Aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo.
Porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo...
Abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar un canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme, aunque el miedo muerda.
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños.
Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque ésta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo,
porque yo te quiero.

-Mario Benedetti-
(Escritor y poeta uruguayo)


martes, 29 de marzo de 2016

LA FE: Genuino motor de una vida apta para los milagros

Un año más ya pasó.
Y como la Virgen y el Señor, mi corazón, volvió de nuevo a su casa. 

Tras ella, no solo algunas cosas decidieron quedarse, afortunadamente también una gran persona. Por su fuerza, ilusión, ganas, por sus sueños pendientes…

A mi vera, emociones a punto de naufragar y un sinfín de historias nuevas, que ahora se balancean en lo alto de mi memoria.

Este año un pregón abrió sus puertas, culpable de acortar distancias entre mente y corazón, que hasta el último momento, de la mano, por mágicos rincones andaluces, deambularon en procesión.

En mi opinión, lo realmente alucinante no es ver una talla en sí, paseando por estrellas calles.
La verdadera obra de arte es sentir esa energía e impregnarte de un entusiasmo que asoma cada día, por cada ser allí presente.
Poder leer todo lo que sus miradas gritan, al viejo compás de un paso, sin necesidad de saber el abecedario. Todo aquello guardado durante un año, esperando a un solo instante, para ser dicho casi susurrado, a una Virgen y a su Cristo, cuando pasen por su lado.
Hermanos de colores con túnicas hasta el suelo, compartiendo escuetas impresiones de humilde grandeza… Unos cofrades. Otros, nazarenos.

Aunque estuve lejos esta vez, más de cerca pude sentir mis costumbres, mi pasión, mis creencias y mi FE.
Viejas plegarias reservadas para la ocasión, en mis labios quemaban, hasta que llegó el fin de semana y el domingo de Resurrección.
Como el mejor de los vinos, me fui bebiendo el incienso por los poros. Y así fui acomodando en mi oración, cada perdón, cada lo siento, cada deseo, cada te quiero… como piezas de un juego estratégico, todas en su sitio correcto.

Concluyó la semana grande. Y hay cosas que una vez terminan, pasan de largo, como han paseado bellas Vírgenes vestidas, frente a tantas miradas allí cautivas.
En cambio, otras indefinidas como la devoción, la magia y la vida, no sé si por gusto, despiste u olvido, suspendidas en el aire, se quedaron.

Ni el más puro olor a incienso, ni el apabullante calor de mil velas iluminando una escultural y aterciopelada cara, podrán devolverme ninguna pasada Semana Santa.

Hoy sigo escuchando su saeta de fondo, e irremediablemente, una lágrima de emoción desfila por mi rostro.
La música de un alma cantando sus penas.
Un grito de guerra al dolor.
Un murmullo desnudo y cálido bajo un palio de esperanza.
Los tambores valientes de su corazón, repicando al compás, uno por uno.
Un sentimiento que suele escaparse por la boca y morir cuando aterriza en tus ojos…
¡Señor! Escucha esta súplica mecida al viento, que lleva el desconsuelo, de un niño de amor hambriento.
Un sueño que sueña jugar a ser verdad.
Un escalofrío en el cuerpo, que de golpe recorre su paso en el tiempo, decidiendo que aún no se quiere marchar.
Un canto a la vida que no cesa ¡Que se queda!
Que despliega sus alas para volver y dejar así su fe, anclada en la tierra.

¿Será cierto que la FE mueve montañas?
De lo que no hay duda, es que nuestra avidez y nuestras fuerzas siguen intactas y con los desafíos crece, convirtiéndose así en genuino motor de una vida apta pa´ los milagros.


Una jornada llena de esperanza, generosidad, confianza, coraje y amor.
¿Qué más puedo decir? Si para quienes andamos como zombis a diario,
despistándonos durante el resto del año,
estos días vinieron a recordárnoslo.


★Toda nuestra energía para A.M.N.★